Escena uno: El Duelo.



Escena uno: El Duelo.

En el escenario: una tarima de madera sobre el piso, de veinte centímetros de alto y pintada de blanco, sirve para tener una banqueta. Lo ilumina una lampara colgante con apagador de cordón,

Entra por la derecha una chica con aspecto de oficinista, carga un maletín, se llama Claudia. En la banqueta sentada esta otra chica, de aspecto hípster, usa una boina negra y un blazer azul, está sentada en la tarima que simula ser una banqueta y la lampara la ilumina, se llama María. Ambas, una sentada y la otra caminando, se encuentran.

Claudia: Oye, te conozco, ¿eres María?
María: hola Claudia
Claudia: Hola, que gusto de verte – se saludan de beso- ¿me puedo sentar verdad?
María: Si, chido, siéntate.

 Claudia se sienta junto a María en la banqueta.

Claudia: ¿Que tienes? Te veo apagada
María: Nada, bueno
Claudia: ¿Bueno qué?
María: Pues la neta se terminó, todo
Claudia: Como, no me digas eso
María: Si, como ves, valió, simplemente valió
Claudia: Oh, debes estar pasándola mal
María: Pues si algo, la neta
Claudia: Quieres hablar de eso
María: ¿De qué?
Claudia: De tu separación, de tu duelo
María: Pues, la neta no se
Claudia: Como tú te sientas, nada es a fuerza
María: Pues fíjate que me siento de la madre, mal
Claudia: Me imagino
María: No me lo esperaba amiga
Claudia: Pues nadie se espera algo así.
María: fue algo peor, una enfermedad, pobre Max
Claudia: ¿Acaso tú estás enferma?
María: No, él, enfermó hace un mes
Claudia: Cómo, y ¿así se atrevió a dejarte?
María: Si amiga, -ella grita de dolor
Claudia: Es un desgraciado
María: No le digas así amiga
Claudia: Claro que lo es, ¿porque lo defiendes?
María: Porque después de su enfermedad, pasó algo peor
Claudia: si, ya se, se olvidó de ti
María: No
Claudia: Claro, se fue con otra
María: no, después de eso, hace tres días
Claudia: me imagino, te puso el cuerno
María: ¡No, murió!
Claudia: ¿Se Murió? Que terrible
María: Si, ¡no mames!
Claudia: Aun así, sigue siendo un desgraciado
María: ¿Por qué?
Claudia: Te sigue haciendo sufrir aun muerto
María: Por favor, no digas eso
Claudia: y dime ¿porque estás aquí?
María: Vine a despedirme de él
Claudia: ¿En este parque?
María: Si, aquí lo enterré
Claudia: Amiga, no me espantes, ¿tú lo mataste?
María: claro que no
Claudia: Dime la neta, soy tu amiga, guardare el secreto
María: Cual secreto güey, es mi gato Max, murió hace tres días, Estoy muy deprimida amiga.

María sigue llorando, Claudia se levanta y apaga la luz, fin de la escena

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